Aun sin nadie
que lo pida
abro el zurrón
de consejos.
Sea por
diablos o viejos
tenemos la
piel curtida
y se distingue
de lejos,
ya nos enseñó la vida,
la humareda difundida
por sus
lacayos tipejos.
Tipejos, sí, y
no es por nada.
A nadie casi ya extraña,
ver iniciar la campaña,
ver tanta hiena alineada.
Morderán aún
con más saña
tras las dos
lides pasadas.
Brillantemente ganadas
ante tales
alimañas
Fue tocar en
el sorteo
la bolita
colchonera,
y ya la
Central Lechera
comenzó con el
goteo.
La práctica, muy rastrera,
El proceder, siempre feo.
Complejo es todo, yo creo,
de ahí se explica tanta cera.
Dicen que el
Ser Superior
arrugó
irritado el ceño:
“Cuando lo
hace Butragueño,
toca siempre
uno menor”
Habrá puesto
mucho empeño
en subsanar el
error,
pondrá un
árbitro deudor,
de esas
prácticas es dueño.
A mí el rival,
la verdad,
casi me es
indiferente.
Lo mejor del continente,
tendrá la capacidad
Pareciera más prudente,
rogar, aún por caridad
no tanta continuidad
al cruzar con cierta gente.
Si nos ha
tocado en suerte
no trae miedo,
trae fatiga.
Como cigarra y
hormiga.
Nuestra vida,
vuestra muerte.
Pues miren,
antes que siga,
diré que no me
divierte,
harto estoy de
conocerte,
de ganarte en
Copa y Liga.
Desde
entonces, habrán visto,
todos los
nuestros en venta:
si no se va,
se le tienta.
si se queda,
poco listo.
El titular
condimenta,
como si fuera
de un pisto,
que interesa a
todo cristo,
incluida a su
parienta.
Mucho se
hablará en el mes,
de lo de
equipo violento,
de que Cholo
en sí es un cuento,
del puto
noventa y tres.
Y dirán que es
un portento
entre grandes
hincapiés
el niñato
portugués,
el rey chusco del talento.
Si la ida se
torciera,
saldrá de
nuevo la ouija,
por si por esa
rendija
se aparece
algún cualquiera.
El fantasma
que así elija,
si alguno lo
conociera,
valdrá para
que creyera,
mocitas, hijos
e hijas.
Pasarán pronto
esos días,
no se apuren,
pasarán.
Y otras fechas
nos vendrán
también con
anomalías.
Sus artes
nunca podrán,
dejar nuestras
voces frías.
Más probable
es que te rías,
cuando juega
Arda Turan.
No consuman,
hagan caso.
Den la espalda
a tertulianos.
Si quieren
llegar a ancianos,
no cometan
error craso.
Comentarios
cotidianos
vertidos por
un payaso,
se condenan al
fracaso
si caen en cerebros
sanos.
Solo una cosa
además.
Solo una, poco
pido.
Vivan partido
a partido.
No les
escuchen jamás.
Pero si en
algún descuido,
ustedes no pueden
más,
mándenles dar
por detrás.
De esta forma
me despido…



